El príncipe de Tracia

El caballero Orfeo tocando su lira, Caballeros del Zodiaco (Anime)

El caballero Orfeo tocando su lira, Caballeros del Zodiaco (Anime)

Es curioso cómo crees conocer a alguien y cuando rascas un poco la superficie descubres que no sabías ni la mitad de lo que luego llegaste a averiguar. Así me pasó a mí con el célebre Orfeo. Es posible que hayas escuchado hablar de su gran habilidad con la lira y algunas de sus aventuras pero ¿las conoces todas?

A Orfeo se le emparienta con la musa Calíope, que representaba la elocuencia y la poesía épica (como la Ilíada o la Odisea), y Eagro, rey de los Tracios. Otras fuentes apuntan a que su padre fue Apolo, dios de la música (y de la medicina y de los deportes y de la profecía y…). Hay quien dice que simplemente mantuvo una relación amorosa con él. El dios llegó a regalarle su lira, uno de sus objetos más preciados.

Orfeo tenía un don para la música. Además de saber tocar instrumentos como nadie, modificó la lira para que tuviese nueve cuerdas, una por cada musa, e inventó la cítara. Tocando era capaz de amansar a cualquier ser vivo e incluso mover árboles y rocas. Pero Orfeo no solo destacó por sus dotes interpretativas. Desempeñó papeles de augur y profeta y también transmitió a la humanidad conocimientos de agricultura, medicina y escritura. En su nombre se instauraron los misterios órficos, que guardaban mucha similitud con el propio culto a Dionisio.

El héroe desempeñó también un papel fundamental entre los argonautas, una especie de Liga de la Justicia de la época. Cuando el navío pasaba cerca de la Bahía de las Sirenas y éstas comenzaron a cantar, Orfeo consiguió eclipsar su canto con su propia música, logrando que los marineros no enloquecieran y se ahogaran.

Sin embargo, la historia más conocida de éste es la que guarda relación con su esposa Eurídice. Ésta era una ninfa que, como muchos otras, se enamoró perdidamente de él al oírle tocar. El mismo día de su boda es raptada por Aristeo, un pastor rival de Orfeo, y mientras huye, pisa sin querer una víbora que le muerde el pie y le provoca la muerte. Su esposo, enloquecido por el dolor, decide traerla de vuelta del Inframundo.

Óleo de Orfeo suplicando por el regreso de Eurídice a los dioses del Inframundo

Óleo de Orfeo suplicando por el regreso de Eurídice a los dioses del Inframundo

Caronte, el barquero del río Aqueronte, accede a llevarle al otro lado después de que le hechice con una de sus canciones. También amansa a Cerbero, el perro gigante de tres cabezas que guarda las puertas del Hades. Incluso gracias a su lira consigue conmover a Hades y Persérfone, los reyes del Inframundo, para que dejen marchar a Eurídice de vuelta al mundo de los vivos. Sin embargo, existe una condición: que Orfeo camine delante de su esposa y no se vuelva a mirarla hasta que hayan salido de los infiernos y le toque la luz del sol.

El camino se hace largo y muy cerca del final, Orfeo no puede resistir la tentación de saber si Eurídice está bien y le sigue, así que vuelve ligeramente la cabeza para comprobarlo. El fantasma de su esposa se desvanece ante sus ojos. Orfeo regresa entonces e implora de nuevo a Caronte pero su hechizo musical ya no surte efecto.

Hay otras versiones que cuentan que los dioses no dejan que Eurídice se marche de allí, sino que le permiten verla una vez más para despedirse. Por lo visto, Orfeo es un cobarde porque no se quita la vida y baja a buscarla estando vivo. Me resulta curioso que se considere cobarde a alguien que sortea todos los peligros que el Inframundo representa para los vivos.

La barca de Caronte, José Benlliure. Valencia, Museo de Bellas Artes

El héroe se retira entonces a los montes Ródope y Hemo, en la cordillera de Los Balcanes, hasta su muerte. Parece ser que murió desmembrado pero no existe un acuerdo sobre quién o quiénes fueron los causantes. Unas versiones cuentan que fueron las Ménades, seguidoras de Dionisio, que se podrían equiparar a los seguidores ultras de cualquier equipo deportivo. Al sentirse despreciadas cuando se le insinuaron, le apedrearon y le despedazaron, desperdigando sus partes por diferentes lugares. Sí, lo sé, mujeres enloquecidas que al sentirse despechadas por un hombre, se toman la justicia por su mano y lo matan. ¡El mundo al revés!

Otras versiones también apuntan a las Ménades pero bajo el influjo del dios Dionisio. Se ofendió cuando Orfeo desdeñó su culto y mandó hacerlo matar.

Algunos apuntan a que terminó por suicidarse cuando vio que Eurídice dejaba de seguirle, o que un grupo de mujeres tracias lo mataron por considerarle causante del abandono de sus maridos. Por lo visto, durante su expedición con los argonautas, Orfeo obligaba a los hombres tracios a seguirle, lo que terminó por provocar su muerte.

Zeus colocó a la lira de Orfeo entre las constelaciones como recompensa por sus hazañas.

Existen muchas representaciones de la vida de Orfeo en la música, la pintura, el cine y la poesía. Sin duda, la más famosa de todas es la Ópera bufa de Jacques Offenbach: Orfeo en los Infiernos.