Gafe a la griega

Casandra

Nuestra entrada semanal va referida a un personaje femenino de fuerte presencia en La Ilíada. No, no me refiero a Helena de Esparta, que también se las trae, sino a una auténtica protagonista de tragedia griega a la que negarse sexualmente a un varón le condenó de por vida: Casandra de Troya. Se le recuerda tristemente por ser una profetisa tomada por loca entre sus contemporáneos.

Seguramente si hablamos del magno relato de Homero, su nombre no os suene tanto como Aquiles, Odiseo o Héctor. A lo largo de la historia y hasta hace bien poco, las mujeres carecían del mismo reconocimiento que sus compañeros varones. Hay quienes defienden que eso se debe a que sus labores eran menos importantes. Excepto las amazonas, las mujeres no estaban bien vistas en el campo de batalla en aquellos tiempos y, como no derramaban sangre en épicos combates, parece que solo merecieran decorar las epopeyas, ¿verdad?


Casandra, Hércules (Disney)

Disney supo captar el fastidio que suponía ser mujer entonces y que no te tomaran en serio.

Casandra era una princesa troyana, hija de los reyes Príamo y Hécuba, melliza de Héleno y también hermana del famoso guerrero Héctor y del príncipe Paris, el infeliz juez al que hemos mencionado anteriormente en otra entrada.

Tanto Casandra como Héleno fueron bendecidos con el don de la profecía. Se dice que siendo niños pasaron la noche en el templo del dios Apolo y unas serpientes les limpiaron las orejas con sus lenguas, algo que a día de hoy consideraríamos un poco asqueroso pero que en aquella época era la señal de la bendición de un dios.

Casandra se convirtió en sacerdotisa de Apolo, que le había prometido el don de la profecía a cambio de sexo a posteriori. Hoy en día a eso lo llamaríamos prostitución o abuso de poder pero ¡Je! ¡Denuncia a un dios si te atreves! Cuando creció, Casandra se negó a yacer con su jefe. Apolo, a diferencia de su padre y sus tíos, no se dedicaba a violar a la gente que le rechazaba, cosa loable. Pero tampoco era un trozo de pan. Sintiéndose humillado, castigó a la joven con un maleficio: aunque lo que profetizaba se cumpliría, nadie jamás le creería.

Así pues, Casandra vio venir el inicio y fin de la guerra de Troya pero ni siquiera en su propia familia la tomaron en serio. Se pasó la mayor parte de la contienda, diez eternos años, encerrada en su propia casa, lo que realmente la llevó a enloquecer (y supongo que también a padecer agorafobia).

El mito de Casandra

Casandra, representada con las serpientes (que simbolizaban el don de la adivinación) y el incendio de Troya.

Cuando los griegos saqueaban a placer la ciudad, el célebre guerrero Áyax la descubrió en el templo de Atenea tratando de esconderse. El griego se la llevó junto con la estatua de la diosa. Alguna versión dice que la violó allí mismo y que eso le condenó, pero las versiones más conservadoras argumentan que la temeridad del guerrero fue cometer un acto violento en un recinto sagrado y/o llevarse la estatua (como si la dignidad de una joven valiera menos que un trozo de mármol tallado). Áyax se suicidó poco después, tras serle negada la armadura de Aquiles (ésta la ganó el ingenioso Odiseo) y caer en desgracia entre sus compatriotas.

Centrando de nuevo nuestra atención en Casandra, tras el asalto al templo fue entregada al rey Agamenón de Micenas, cabecilla de los griegos, como concubina. La muchacha alertó al rey varias veces de la infidelidad de su esposa, Clitemenestra, pero éste creyó que se trataba de ataques de celos. Cuando regresaron a Micenas, el amante de Clitemenestra, Egisto, le ofreció un banquete a modo de celebración por la victoria en la gran guerra contra los troyanos. Casandra volvió a advertir al confiado rey de la suerte que le deparaba pero fue en vano. Ese mismo día Agamenón murió asesinado por su esposa y su amante. Éste sería regente de Micenas hasta la venganza del hijo de Agamenón, Orestes, siete años después.

La muerte de Agamenón, por Pierre Narcisse.

Clitemenestra y Agamenón o La muerte de Agamenón, óleo de Pierre Narcisse.

Los mitos son ricos por la multitud de personajes que se relacionan entre sí y la combinación inexacta de hechos dispares entrelazados por relatos de diferentes generaciones. Ya hemos mencionado más de una vez la cantidad de versiones que existen de un mito, lo que da más de un quebradero de cabeza a los que se atreven a adaptar una obra griega clásica al cine. Juntar demasiados nombres extraños, personajes y parentescos parece ser que provoca jaqueca en los espectadores, de ahí que los guionistas muchas veces opten por suprimir personajes o combinarlos entre sí. ¡Ni siquiera los mejores culebrones se salvan!

Seguramente a más de uno le suene la película de Troya del 2004, con protagonistas como Eric Bana, Brad Pitt o Diane Kruger. Desgraciadamente Casandra como personaje no aparece en esta película. El papel que le hubiera correspondido a Casandra lo lleva a cabo el personaje de Briseida, que en la película se dice sobrina del rey de Troya. Realmente Briseida, como personaje en La Ilíada, era amante de Patroclo y Aquiles y nunca fue familiar de Príamo. No era profetisa ni sacerdotisa de ningún dios. Casandra sí.

Rose Byrne interpreta a Briseida en Troya

Rose Byrne interpreta a Briseida en Troya (2004).

Existe un episodio en que Briseida vuelve a recordar el papel que le hubiera correspondido a la princesa troyana. Aunque el saqueo del templo de Atenea se realiza antes de la caída de Troya, efectivamente tras este la joven es tomada por Agamenón como concubina. Sin embargo, Aquiles obliga al rey griego a que se la entregue y el recuerdo de Casandra vuelve a desvanecerse.

Suerte que hay otras obras que han sido más benévolas con este personaje que Hollywood. Por ejemplo, La Antorcha, de Marion Zimmer Bradley, relata La Ilíada desde el punto de vista de Casandra. También hay pinturas con la profetisa como protagonista: entre ellas el óleo de Joseph Solomon: Áyax y Casandra. Incluso existe un síndrome con su nombre, el Síndrome de Casandra, para designar aquellos casos en los que una persona predice el futuro pero no puede hacer nada por cambiarlo.


Si te ha gustado esta entrada y deseas ser avisado de próximas entregas, no dudes en suscribirte a la newsletter.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s